¿Y para qué sirve la exploración espacial?

Maria Alejandra Botero Botero | 30 de julio de 2026 minutos de lectura

Hasta hace unos años, los viajes espaciales y la exploración del espacio solo eran imaginados por algunas personas dedicadas a la ciencia o escritores que, gracias a su imaginación e ingenio, lograban recrear en sus libros viajes interplanetarios, mundos desconocidos y la posibilidad de encontrar vida en otros planetas.

Es el deseo de descubrir el mundo que nos rodea y la curiosidad lo que ha llevado a los seres humanos a observar el cielo y tratar de descubrir los misterios que esconde el universo. En un principio solo a través de los sentidos, tratando de explicar en ocasiones los diferentes fenómenos mediante la magia o la religión. Pero a medida que avanza el tiempo, el ser humano se ha dado a la tarea de diseñar y construir instrumentos cada vez más sofisticados que le permiten acercarse a lo desconocido y aportar al desarrollo científico y tecnológico.

Algunos de los instrumentos más destacados para la exploración espacial han sido las naves espaciales Voyager y el telescopio espacial Hubble. Este último, que orbita la Tierra, ha realizado más de 1.3 millones de observaciones desde que comenzó su misión en 1990 y ha permitido a científicos y astrónomos la publicación de más de 15.000 artículos científicos, lo que lo convierte en uno de los instrumentos científicos más productivos jamás construidos. Como dijo Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la Dirección de Misiones Científicas (SMD) de la NASA, las Voyager, dos sondas con 40 años de operación que hoy se encuentran en el medio interestelar, “nos han educado en las maravillas desconocidas del universo y verdaderamente han inspirado a la humanidad para continuar explorando nuestro sistema solar y más allá”.

El estudio y la observación del cosmos ha permitido no solo el avance en el entendimiento del universo, sino también en el conocimiento de nuestro propio planeta, que aún guarda secretos que se hacen objeto de investigación. Estos estudios adquieren verdadera significación en la medida que le permiten al ser humano conocer su entorno y predecir lo que podría suceder de acuerdo con su relación con el mismo.

Como dijo Waleed Abdalati, exdirector científico de la NASA, “al enviar astronautas al espacio y al tratar de entender sus respuestas biológicas al ambiente espacial, hemos aprendido mucho sobre los seres humanos… Muchos de los instrumentos que existen en una sala de emergencias, por ejemplo, se crearon gracias a las inversiones que hizo la NASA para monitorear y entender la salud y el desempeño de los humanos en un ambiente espacial”. Es así como, para llevar a cabo con éxito diferentes misiones espaciales, se han desarrollado tecnologías clave en áreas tan diversas como la medicina, las comunicaciones, la seguridad, las tecnologías de la información, el medio ambiente y el transporte.

Al explorar el espacio, y gracias a los satélites, se ha logrado recopilar y almacenar gran cantidad de información de nuestro planeta relacionada con la atmósfera, los océanos, la vegetación y el clima. Además, los satélites han permitido el funcionamiento de sistemas de posicionamiento global, cadenas de televisión, estaciones de radio y telefonía celular.

A modo de síntesis, la exploración del espacio, aunque no es una tarea fácil, se constituye en una oportunidad para obtener información relevante que permita conocer nuestro planeta, el sistema solar y sus alrededores, con el propósito de descubrir y explicar los diferentes fenómenos que allí ocurren.

Referencias:

Garner, R. (2017). About the Hubble Space Telescope. National Aeronautics and Space Administration. https://www.nasa.gov/mission_pages/hubble/main/index.html

Adamu, Z. (2012). Cómo la exploración espacial cambió la vida en la Tierra. http://expansion.mx/tecnologia/2012/10/28/como-la-exploracion-espacial-cambio-la-vida-en-la-tierra